Abrir un negocio implica tomar muchas decisiones: distribución del espacio, mobiliario, iluminación, escaparate, imagen corporativa… y también cómo vas a hacer visible tu marca dentro y fuera del local. 

La rotulación suele asociarse únicamente con el rótulo situado sobre la entrada, pero en realidad existen otros elementos que conviene tener en cuenta antes de una apertura. Vinilos, banderolas, señalética, placas o cartelería pueden ser necesarios dependiendo del establecimiento y de cómo se relacionen los clientes con el espacio.

Planificar la rotulación de un negocio con antelación permite detectar estas necesidades antes de abrir y evitar descubrir, a pocos días de la inauguración, que falta indicar un acceso, colocar el horario o hacer visible el establecimiento desde otro punto de la calle.

Como primera referencia, estos son algunos de los elementos que conviene revisar:

  • Rótulo principal para identificar el negocio.
  • Banderola, si necesitas ganar visibilidad desde otros ángulos.
  • Vinilos para escaparates o cristales.
  • Horario y otros datos que deban permanecer visibles.
  • Señalética interior para orientar a los clientes.
  • Placas identificativas o profesionales.
  • Cartelería informativa.
  • Rotulación de vehículos, cuando formen parte de la actividad.

No significa que todos los negocios necesiten todos estos elementos. La clave está en determinar cuáles tienen una función real dentro de cada establecimiento.

Antes de abrir las puertas: planifica la rotulación como parte del local

La rotulación debería plantearse al mismo tiempo que se diseña la imagen del establecimiento. No se trata simplemente de encontrar un espacio vacío y colocar allí el logotipo, sino de pensar desde dónde se verá el negocio, qué necesita saber el cliente y cómo se integrará la marca en el espacio.

Antes de encargar cualquier elemento conviene observar el local tanto desde fuera como desde dentro.

¿Se identifica claramente desde la acera de enfrente? ¿El acceso es fácil de localizar? ¿Una persona que entra por primera vez sabe dónde dirigirse?

También es importante pensar los diferentes soportes como un conjunto. El rótulo exterior, los cristales, la señalización interior y otros elementos corporativos deberían compartir una misma línea visual para que el establecimiento resulte reconocible.

Por eso, durante una apertura suele ser más práctico plantear la rotulación comercial desde una perspectiva global antes de decidir cada pieza por separado.

La fachada: el primer punto de contacto con tus clientes

Antes de entrar al establecimiento, el cliente ya ha recibido información sobre él. La fachada permite identificar el negocio, reconocer la marca y entender rápidamente qué tipo de establecimiento tenemos delante.

Por ello, una parte importante de la planificación debe centrarse en conseguir una fachada comercial visible y fácilmente reconocible.

Rótulo principal del negocio

El rótulo principal suele ser uno de los elementos esenciales al abrir un local. Su función no es únicamente mostrar un nombre, debe conseguir que el establecimiento pueda identificarse fácilmente desde la calle.

Para decidir cómo debe ser hay que valorar factores como las dimensiones de la fachada, la distancia desde la que va a verse, el entorno, los colores de la marca o el horario de actividad.

No todos los establecimientos necesitan la misma solución. Dependiendo del espacio y del resultado que se busque pueden utilizarse letras corpóreas, rótulos luminosos u otros formatos.

Lo importante es que los rótulos para negocios se diseñen pensando en el lugar concreto donde van a instalarse. Un rótulo visualmente atractivo pierde eficacia si resulta difícil de leer o pasa desapercibido desde la calle.

Banderolas para ganar visibilidad desde la calle

Hay locales que se identifican perfectamente cuando estamos justo delante, pero prácticamente desaparecen cuando caminamos por la misma acera.

En estos casos, las banderolas publicitarias pueden complementar el rótulo principal. Al sobresalir de la fachada, permiten visualizar la marca desde otros ángulos y detectar el establecimiento antes de llegar hasta él.

Pueden resultar especialmente útiles en calles con muchos comercios, locales situados entre otros establecimientos o fachadas con poca superficie frontal.

La clave está en estudiar la ubicación. No se trata de añadir más elementos, sino de incorporar aquellos que realmente mejoran la visibilidad del negocio.

banderolas-visibilidad-negocio

Vinilos en escaparates y cristales

Los cristales también forman parte de la comunicación exterior y ofrecen muchas posibilidades durante una apertura.

Aprovechar el escaparate para incorporar el logotipo, el horario, determinados servicios o elementos gráficos de la marca puede ayudar a completar la imagen exterior del negocio sin tener que concentrar toda la información en el rótulo principal.

Los vinilos también pueden utilizarse para ganar privacidad en determinadas zonas manteniendo una solución visual cuidada.

En negocios con grandes superficies acristaladas, estos elementos permiten aprovechar un espacio que de otra manera quedaría sin utilizar. Eso sí, conviene evitar la sobrecarga: el cliente debería poder identificar los mensajes principales en pocos segundos.

La rotulación interior también forma parte de la experiencia

Una vez que el cliente atraviesa la puerta, la comunicación visual continúa.

Dependiendo del tamaño y distribución del establecimiento, puede ser necesario indicar dónde encontrar determinados espacios o hacia dónde debe dirigirse. Aquí es donde la rotulación interior y la señalética cobran especial importancia.

Señalética para orientar dentro del espacio

Aseos, recepción, caja, probadores, diferentes plantas, salas, consultas o departamentos son algunos de los puntos que pueden necesitar identificación.

Una buena señalética para empresas debe poder localizarse y entenderse rápidamente.

No todos los establecimientos necesitan un sistema complejo. Una pequeña tienda puede requerir apenas unas señales, mientras que una clínica, una oficina con distintos despachos o un establecimiento de grandes dimensiones puede necesitar una planificación más completa.

Para detectarlo, resulta útil ponerse por un momento en el lugar de alguien que entra por primera vez y no conoce la distribución del local.

Placas, directorios y cartelería informativa

Algunos negocios necesitan identificar profesionales, despachos, consultas o diferentes empresas dentro de un mismo edificio.

En esos casos, las placas profesionales y los directorios permiten presentar la información de forma clara y facilitar que cada visitante encuentre el espacio que busca.

También conviene revisar qué información tendrá que permanecer visible dentro del establecimiento. Una cartelería bien planificada evita tener que recurrir después a soluciones provisionales o improvisadas.

¿Tu negocio también necesita rotulación fuera del local?

No toda la rotulación de una empresa tiene que estar instalada en el establecimiento.

Si el negocio realiza repartos, visitas, montajes, instalaciones o desplazamientos habituales, los vehículos también pueden formar parte de su imagen exterior.

La rotulación de vehículos comerciales permite incorporar logotipo, actividad, teléfono, web u otros datos relevantes en coches, furgonetas o flotas de empresa.

No será necesaria en todos los negocios, pero sí merece la pena incluirla en la planificación cuando los vehículos tienen una presencia habitual en la actividad diaria.

Revisa permisos y señalización antes de fabricar

La elección del diseño no es el único aspecto que debe revisarse antes de instalar la rotulación.

Determinados elementos exteriores pueden estar sujetos a requisitos o autorizaciones municipales, especialmente cuando se colocan sobre una fachada. Las condiciones dependerán de la ubicación, las características del edificio y la normativa aplicable en cada municipio.

Por eso, conviene revisar estas cuestiones antes de fabricar el rótulo, y no cuando ya está preparado para instalar.

También es recomendable comprobar qué señalización debe incorporar el establecimiento en función de su actividad y características. Tener estos requisitos identificados desde el principio evita tener que modificar posteriormente medidas, ubicaciones o diseños.

Qué información preparar antes de pedir presupuesto

Una vez decidido qué necesitas rotular, disponer de cierta información desde el principio puede agilizar mucho el proyecto.

Antes de solicitar presupuesto conviene preparar:

  • Logotipo en un archivo de suficiente calidad, preferiblemente vectorial si está disponible.
  • Colores corporativos y tipografías utilizadas por la marca.
  • Fotografías actuales de la fachada y del interior que se quiera rotular.
  • Medidas aproximadas de las zonas donde se instalarán los diferentes elementos.
  • Una relación de los soportes que necesitas: rótulo, banderola, vinilos, señalética, placas…
  • La información que deba aparecer: nombre comercial, horario, teléfono, web, servicios o indicaciones.
  • Cualquier limitación del espacio o requisito que ya conozcas.
  • Fecha prevista de apertura, especialmente si existe un plazo concreto para realizar la instalación.

Cuanto más claro esté el punto de partida, más sencillo será estudiar materiales, medidas y soluciones adecuadas para cada espacio.

Una apertura bien rotulada empieza antes de abrir

La rotulación de un local comercial no se limita al cartel situado sobre la puerta. Antes de una apertura conviene revisar qué debe verse desde fuera, qué información necesita encontrar el cliente y cómo se moverá una vez dentro.

No todos los establecimientos necesitarán un rótulo, una banderola, vinilos, placas y señalética al mismo nivel. Lo importante es que cada elemento tenga una función concreta y esté pensado para el espacio en el que se va a utilizar.

Planificarlo con antelación permite llegar al día de la apertura con estas decisiones resueltas y evitar soluciones improvisadas de última hora. 

En proyectos de rotulación la experiencia de Rótulos Desper permite estudiar estas necesidades teniendo en cuenta tanto el establecimiento como la visibilidad y el uso real de cada soporte.